miércoles, 4 de junio de 2008

Caprichos del destino (I)

"R.A.E.: Hado - 1. Fuerza desconocida que, según algunos, obra irresistiblemente sobre los dioses, los hombres y los sucesos" [y que, por lo general, se ríe bastante a su costa, añado].


Después de varios meses contando las gotas de agua que quedaban en los pantanos catalanes y cuando por fin había un consenso bastante extendido sobre la necesidad de interconectar las cuencas del Ebro y del Llobregat (trasvase), ahora resulta que en dos semanas llueve lo que no ha llovido en mucho tiempo y volvemos al punto de partida.

Ya nadie cree conveniente realizar las obras (a pesar de que se trata de una infraestructura que se necesitará tarde o temprano y que, además, puede funcionar en ambas direcciones) y habrá que esperar a la próxima sequía para que se vuelva a plantear la necesidad de solucionar de una vez por todas el problema endémico del agua.

Para colmo, la Expo del Agua de Zaragoza ha recibido la visita del Ebro, que después de amenazar con crecidas importantes durante estos días, ayer decidió hacer su aparición y anegó varias instalaciones del recinto. Quizás está enfadado porque nadie le ha invitado a su fiesta.

domingo, 11 de mayo de 2008

Los límites del periodismo (I)

"R.A.E.: Realidad - 1. Existencia real y efectiva de algo".


El pasado 28 de abril siete palestinos, cuatro de ellos niños, murieron al impactar en su casa un proyectil lanzado por un tanque israelí. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y muchos la ilustraron con fotografías como la siguiente (Ismail Zaydah / Reuters; publicada por Europa Press, El Mundo, La Vanguardia, etc.; otros, como ABC o El País, publicaron una del momento en que sacaban los cuerpos de la ambulancia).




¿Esto es periodismo? A primera vista puede que sí, ya que se trata de una reproducción fiel de unos hechos acontecidos (cuatro niños muertos a causa de la explosión de un proyectil). Sin embargo, la publicación de imágenes de cadáveres siempre suscita cierta polémica por el dramatismo y la crueldad que transmiten. Parece que digan: "Esto es lo que hay. Es duro, es atroz, pero es así".

Una representación tan minuciosa de la realidad como esta sólo es aceptada por la opinión pública cuando se trata de víctimas extranjeras: cuanto más lejana sea su procedencia, más alta es la tolerancia a su exposición. Un claro ejemplo es EE.UU., donde pocos medios se atreven a publicar imágenes de sus soldados muertos en combate para no herir a la ya de por sí sensible opinión pública estadounidense; aparte de que, claro está, también tratan de evitar ofrecer una visión negativa de un conflicto que muchos pueden considerar innecesario.

Casi seguro que de haber ocurrido algo semejante en España, o incluso en algún país europeo vecino, la voluntad de informar no hubiese sido tan rigurosa y transparente. ¿La diferencia? Que ninguno de los niños que aquí se muestran podría ser nuestro hijo o hermano y, por lo tanto, se pueden mirar con más distancia.

Por otra parte se puede observar que la fotografía va acompañada de un pie que no deja mucho lugar a la imaginación. La elección de la palabra "morgue" no responde a una casualidad, sino que refuerza ese impacto deseado ("depósito de cadáveres", a pesar de tener el mismo significado, es un término más frío).

Seguramente el problema es que ya estamos demasiado acostumbrados a la violencia y para que algo nos impresione ha de ser, además de monstruoso, descarnadamente explícito. La enorme capacidad de difusión de los medios hace que cada día sepamos de la muerte de centenares de personas en los múltiples conflictos que existen actualmente. Ante tal panorama a la larga se va perdiendo la capacidad de juicio y se acaba considerando tranquilo un día en el que sólo han muerto unas pocas personas en Iraq.

En realidad esta fotografía no aporta nada nuevo a la noticia porque es, simplemente, su ilustración. Quizás nos hemos vuelto tan insensibles al dolor ajeno que incluso es necesario y responsable mostrar la maldad humana en su estado más puro para que nos demos cuenta de hasta qué punto hemos perdido el norte.

lunes, 5 de mayo de 2008

Zoran Music: pintura desde el dolor

En La Pedrera, una sala de exposiciones ubicada en uno de los entornos más fotografiados de Bareclona, han tenido la excelente ocurrencia de programar una retrospectiva del para mi hasta ahora desconocido Zoran Music. Este hombre, que pese a lo que pueda parecer es pintor y no músico, nació en 1909 en Gorizia (una atigua posesión del Imperio Austro-Húngaro situada en la frontera con Eslovenia y actualmente integrada en Italia) y murió en Venecia en el año 2005.

Tras deambular por los ambientes vanguardistas de la Europa de entreguerras, bien avanzada la II Guerra Mundial fue acusado de colaborar con la resistencia y enviado al campo de exterminio de Dachau durante aproximadamente un año y donde quedó profundamente marcado por ello. Día tras día contemplaba los cadáveres amontonados de los pobres desdichados cuyas vidas habían sido aniquiladas por tan infame causa. Este infinito tormento, inimaginable para cualquiera que no lo haya vivido, le perseguiría por el resto de sus días y dejaría una huella imborrable en su obra.

Durante los meses en los que permaneció encerrado en el campo de concentración dibujó clandestinamente todo lo que ocurría a su alrededor, seguramente en un vano intento por expulsar de su cabeza esas imágenes tan brutales y carentes de sentido. Resultado de esta lucha con su inconsciente son una serie de dibujos en los que sólo se aprecia dolor y sufrimiento.


Este cuadro(1), perteneciente a una serie llamada "No somos los últimos", no fue pintado durante aquella horrible época sino 25 años después cuando, tras pasar una desafortunada época abstracta en París y otra más o menos fructífera en Venecia, todo el sufrimiento acumulado apareció de nuevo. Era una vuelta a empezar, un retorno al punto de partida que rompía frontalmente con sus pinturas europeas.

Recuperó entonces sus influencias iniciales (sobre todo al Goya de su época más oscura y algo menos a Velázquez, cuyos cuadros había copiado en El Prado años antes de ser detenido por la Gestapo) y se sumergió, con bastantes años de retraso, en el existencialismo surgido de la II Guerra Mundial, tiñendo sus pinturas de desesperación, cansancio y soledad(2). El hombre había alcanzado una cota de maldad tan grande que hundió cualquier resquicio de esperanza en la raza humana, al menos para él.

A modo de comparación los dos cuadros siguientes son producto de su estancia en Dalmacia(3) y Venecia(4). El contraste es tan grande que no hace falta añadir demasiado. Un detalle revelador de estos cuadros (extensible al resto de lienzos de estas series) es la ausencia total de rostros. En el primer cuadro los jinetes están de espaldas, en el segundo ni tan siquiera hay personas. Podría tratarse de una reacción, inconsciente o no, al horror vivido en Dachau.









Incluso en su época más derrotista y dolorosa mantuvo el tema veneciano(5), pero la desazón se había apoderado completamente de su ser y no podía sino reflejarla. Las formas se difuminaron y los colores se homogeneizaron confiriendo a sus cuadros un aspecto fantasmagórico, errante, perdido.



(1) No somos los últimos (1970)
(2) Sin título (2000)
(3) Cavallini (1953)
(4) Chiesa di San Marco (1948)
(5) Canale della Giudeca (1980)

miércoles, 16 de abril de 2008

Fidel Castro está muerto

Durante las últimas semanas la comunidad internacional ha asistido, no sin cierto asombro, a numerosos gestos que hacen pensar que algo ha cambiado en Cuba. Desde la llegada de Raul Castro al poder parece como si el rígido sistema cubano se hubiera vuelto de repente permeable a la influencia capitalista. Y eso, a mi entender, no puede significar más que una cosa: Fidel Castro ha muerto (o, en su defecto, se encuentra en un estado vegetativo, lo que para el caso sería lo mismo).

Permitir a los cubanos la compra de ordenadores, ciclomotores, teléfonos móviles y demás electrodomésticos, así como la simplificación del acceso a una vivienda de propiedad(1), la autorización del hospedaje en hoteles(2) o una tímida descentralización del campo(3) son medidas que, si bien aún está por ver el efecto que tendrán, como mínimo dejan entrever un ligero aperturismo hacia un modo de vida más occidentalizado, algo que Fidel Castro no hubiera aceptado, al menos estando él vivo.

Otro hecho que refuerza esta teoría es que en sus últimas apariciones en los medios de comunicación Fidel Castro no ha hablado en la televisión o en la radio, sino que ha optado por enviar notas de prensa a los periódicos. Antes realizaba interminables discursos de arenga y denuncia, ¿Por qué ahora envía notas de prensa?

Obviamente todo esto son sólo conjeturas, pero parece razonable pensar que mientras Fidel esté “vivo” el gobierno cubano podrá marcar el ritmo de la transición. En cambio, si se hiciera pública la muerte del Comandante las presiones externas serían mucho más fuertes y apremiantes.


(1) ADNMundo 16-04-2008
(2) El País
30-03-2008
(3) La Vanguardia 04-04-2008

martes, 11 de marzo de 2008

Todo depende del color del cristal con que se mira...


R.A.E.: Desfachatez - 1.
f. coloq. "Descaro, desvergüenza".

Por todos es sabido que después de una elecciones (cualesquiera) cada partido hace una valoración positiva independientemente de los resultados que haya obtenido.

Sin embargo, y en su afán por seguir innovando, el Partido Popular ha realizado uno de los actos más descarados que recuerdo. A continuación adjunto las (impagables) declaraciones del Secretario General del PP, Ángel Acebes, en las que valora los resultados de los comicios:


«[...] Acebes ha asegurado que "el partido popular ha recogido los votos de la moderación, y del Partido Socialista en 2004. El Partido Socialista ha recibido más votos de la izquierda radical, muchos de Izquierda Unida, y de los nacionalistas más radicales".

Durante la rueda de prensa todas las preguntas han ido relacionadas con la posible renovación del Partido Popular tras la derrota electora de ayer, y Acebes ha eludido responderlas, asegurando que "son decisiones que tiene que tomar el órgano colegiado del partido".

"
El Partido Popular no es un partido de fulanismo. Lo que nos importa son los valores y las ideas", ha contestado rotundamente Acebes, pero sin abandonar la sonrisa durante toda la rueda de prensa."Mariano Rajoy tiene muchos motivos para estar satisfecho del trabajo hecho durante estos cuatro años", ha sentenciado Acebes. [...]

"La unidad interna del Partido Popular y su fortaleza es una de sus señas de identidad", ha repetido en varias ocasiones Acebes, y ha definido a su formación como un partido "que representa la centralidad política, que es un partido fuerte, unido y dispuesto a defender los intereses generales de los españoles" [...]».

El País. 10 de marzo 2008

jueves, 6 de marzo de 2008

Alienación (*) israelí

(*) R.A.E.: "Proceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que debía esperarse de su condición".


El texto Song of Redemption que publiqué hace unos días era una clara alusión a la más que reprochable actuación del Estado israelí en Palestina. Si en ese momento no lo hice explícitamente fue porque se trata de un tema bastante delicado y, por lo tanto, hay que escoger cuidadosamente cada palabra para no inducir a interpretaciones erróneas.


* * *

La actitud de aislamiento y muerte que practica Israel con respecto a los palestinos es cuanto menos deleznable, además de muy poco digna teniendo en cuenta que el pueblo judío a lo largo de su historia ha sufrido varios intentos de exterminación total.

Se supone (o, mejor dicho, me gustaría creer) que cuando una persona o una comunidad se ve envuelta en un suceso extremadamente trágico y doloroso, por el solo hecho de haberlo vivido debería ser capaz de extrapolar ese sufrimiento y verlo como algo negativo independientemente de quién lo padezca.

Sin embargo, con el tiempo el impacto emocional que provoca una gran guerra, una tragedia o un genocidio se va disipando lentamente. Año tras año, se pierde un poco de ese dramatismo y con cada generación se va atenuando más y más el sentimiento de repulsa, de execración y de vergüenza que generaba al principio.

A veces ocurre, también, que esa sensación sigue viva pero se ha perdido la capacidad de identificarla en el sufrimiento ajeno; ya sea por odio, rencor o simple venganza, la cuestión es que no se ve como mala una acción que es objetivamente infame.

Desgraciadamente, los ataques a la población civil y la destrucción de infraestructuras son una constante en la política de Israel que dificulta sobremanera la supervivencia económica del pueblo palestino. Algunos ejemplos:

2001.- La Fuerza aérea israelí destruye el aeropuerto internacional de Gaza, pagado con dinero europeo (español principalmente), y actualmente sigue sin funcionar

2002.- Invasión de fuerzas israelíes en la ciudad de Ramala y la toma del cuartel general del presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.

2002.- Israel empieza a construir un muro de más de 700 kilómetros para impedir la infiltración de “terroristas” palestinos. La Corte Internacional de Justicia lo declara ilegal (aunque de manera no vinculante) en 2004, pero la construcción sigue adelante.

2008.- Ejército israelí bombardea la sede del Ministerio del Interior palestino en Gaza.

El caso más flagrante se produjo en abril de 2002: las tropas israelís arrasaron los archivos de Ramala, donde estaban los documentos y registros de propiedad de la tierra, además de las historias de más de un millón de estudiantes de primaria, enseñanza media y universitaria, algunos registros de seguros, patentes vehiculares, registros policiales y, en suma, todo lo concerniente a la vida de Palestina.

Todos estos ataques serían considerados actos de guerra por cualquier país del mundo, pero la cobardía de las Naciones Unidas ha impedido una clara resolución de repulsa hacia Israel. En vez de eso, se han apoyado recientemente varias medidas de bloqueo comercial y económico que ahogan todavía más a la ya de por sí maltratada población palestina.

Debería darles vergüenza. Pero no se la da. Lamentable.

P.D.: soy consciente que en este texto no se hace referencia a los ataques de los palestinos, pero no creo que la situación de los israelíes sea comparable en términos humanitarios.

P.D.: mención a parte merecen los territorios ilegalmente ocupados por Israel, pero eso será otro día.

martes, 26 de febrero de 2008

El "gran" debate

Después de ver el debate entre Zapatero y Rajoy he llegado a dos conclusiones principales: la primera es que no se ha tratado de un verdadero debate, pues las intevenciones han sido más bien aisladas y con el único punto en común del bloque en que estuvieran en ese momento; y la segunda es que no ha cambiado en absoluto mi visión sobre ambos candidatos, más que nada porque se han limitado a reproducir los mismos reproches y críticas que se han estado haciendo en los últimos meses (algunas incluso años), con la salvedad de que las han concentrado en dos horas.

Como mañana (y posiblemente hoy mismo) los expertos en el tema harán detallados análisis sobre el contenido, aquí me limitaré a hacer algunas reflexiones de carácter general:

El debate estaba tan preparado y pactado por el miedo a perder de los candidatos que, como he dicho antes, se puede hablar de empate técnico (por el hecho de que no han aportado ningún elemento nuevo).

Tampoco me ha gustado el sistema de conceder siempre al mismo candidato (en este caso Zapatero) la oportunidad de tener el último de palabra, ya que deja a su oponente sin capacidad de respuesta en todos los bloques (y lo mismo ocurrirá en el próximo).

Para evitar suspicacias se ha reducido tan drásticamente el papel del moderador que se podría haber sustituido por un simple cronómetro (como ya ocurrió en el cara a cara entre Solbes y Pizarro); cuando en realidad tendría que haber desempeñado una función mucho más intervencionista.

Por ejemplo, cuando uno de los dos candidatos lanzaba una pregunta, el otro se limitaba a desviar el tema hacia posiciones que le eran favorables. Ahí debería intervenir el moderador para obligarles a responder sin tapujos.

En mi opinión, durante todo el debate Zapatero se ha mostrado más seguro y tranquilo, mientras Rajoy estaba algo nervioso y no dejaba de mover los papeles, jugar con el bolígrafo o buscar un gráfico.

En este caso hay que felicitar a los asesores del Presidente, pues llevaba todo el material de soporte perfectamente ordenado en una carpeta con separadores, mientras el líder de la oposición tenía que revolver entre todos sus papeles para encontrar lo que necesitaba en cada momento (cosa que ha provocado que en al menos una ocasión se equivocara de gráfico).

Por el contrario, hay que recriminar a Zapatero las continuas interrupciones que hacía cuando hablaba Rajoy, saltándose el sistema de turnos y las normas básicas de cualquier diálogo (a saber: dejar hablar al oponente). Sin embargo, Rajoy, en vez de aprovecharlo, ha acabado por hacer lo mismo.

Otro aspecto criticable es que tanto Zapatero como Rajoy han dedicado la mayor parte del tiempo a hablar de lo que se ha hecho o de lo que no, en vez de explicar cuáles son sus propuestas para solucionar una situación que, si bien no es dramática, no permite ser demasiado optimista.

A modo de conclusión, creo que Zapatero se ha desenvuelto mejor, pero tampoco ha sabido transmitir con convicción que su programa es el más conveniente para afrontar los malos tiempos que se avecinan.