"R.A.E.: Realidad - 1. Existencia real y efectiva de algo".
El pasado 28 de abril siete palestinos, cuatro de ellos niños, murieron al impactar en su casa un proyectil lanzado por un tanque israelí. Todos los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia y muchos la ilustraron con fotografías como la siguiente (Ismail Zaydah / Reuters; publicada por Europa Press, El Mundo, La Vanguardia, etc.; otros, como ABC o El País, publicaron una del momento en que sacaban los cuerpos de la ambulancia).
¿Esto es periodismo? A primera vista puede que sí, ya que se trata de una reproducción fiel de unos hechos acontecidos (cuatro niños muertos a causa de la explosión de un proyectil). Sin embargo, la publicación de imágenes de cadáveres siempre suscita cierta polémica por el dramatismo y la crueldad que transmiten. Parece que digan: "Esto es lo que hay. Es duro, es atroz, pero es así".
Una representación tan minuciosa de la realidad como esta sólo es aceptada por la opinión pública cuando se trata de víctimas extranjeras: cuanto más lejana sea su procedencia, más alta es la tolerancia a su exposición. Un claro ejemplo es EE.UU., donde pocos medios se atreven a publicar imágenes de sus soldados muertos en combate para no herir a la ya de por sí sensible opinión pública estadounidense; aparte de que, claro está, también tratan de evitar ofrecer una visión negativa de un conflicto que muchos pueden considerar innecesario.
Casi seguro que de haber ocurrido algo semejante en España, o incluso en algún país europeo vecino, la voluntad de informar no hubiese sido tan rigurosa y transparente. ¿La diferencia? Que ninguno de los niños que aquí se muestran podría ser nuestro hijo o hermano y, por lo tanto, se pueden mirar con más distancia.
Por otra parte se puede observar que la fotografía va acompañada de un pie que no deja mucho lugar a la imaginación. La elección de la palabra "morgue" no responde a una casualidad, sino que refuerza ese impacto deseado ("depósito de cadáveres", a pesar de tener el mismo significado, es un término más frío).
Seguramente el problema es que ya estamos demasiado acostumbrados a la violencia y para que algo nos impresione ha de ser, además de monstruoso, descarnadamente explícito. La enorme capacidad de difusión de los medios hace que cada día sepamos de la muerte de centenares de personas en los múltiples conflictos que existen actualmente. Ante tal panorama a la larga se va perdiendo la capacidad de juicio y se acaba considerando tranquilo un día en el que sólo han muerto unas pocas personas en Iraq.
En realidad esta fotografía no aporta nada nuevo a la noticia porque es, simplemente, su ilustración. Quizás nos hemos vuelto tan insensibles al dolor ajeno que incluso es necesario y responsable mostrar la maldad humana en su estado más puro para que nos demos cuenta de hasta qué punto hemos perdido el norte.